Tratamientos térmicos

TRATAMIENTOS TÉRMICOS DEL ACERO

En Ebroacero, realizamos los tratamientos térmicos necesarios para los diferentes tipos de aceros que fabricamos, adaptando cada proceso a las exigencias de la aplicación industrial final. Controlamos con precisión los ciclos térmicos para optimizar propiedades críticas como la resistencia mecánica, la tenacidad, la estabilidad dimensional y el comportamiento frente al desgaste.

Disponemos de la capacidad técnica para ajustar cada tratamiento a los requisitos específicos de su proyecto, garantizando la integridad metalúrgica de cada pieza.

HORNOS PARA TRATAMIENTOS TÉRMICOS

Para la realización de los tratamientos térmicos, en Ebroacero disponemos de cuatro hornos industriales que cubren distintas necesidades de producción:

  • Horno de solera móvil rectangular en el que se puede alcanzar una temperatura máxima de 1200ºC con carga máxima de 20 toneladas, de dimensiones 4000 x 3500 x 1970 mm.
  • Horno de solera móvil rectangular en el que se puede alcanzar una temperatura máxima de 1000ºC con carga máxima de 30 toneladas, de dimensiones 6500 x 3500 x 1700 mm.
  • Horno rectangular en el que se pueden alcanzar 1200ºC de temperatura máxima con carga máxima de 3,5 toneladas, de dimensiones 5000 x 1500 x 1700 mm
  • Horno circular de fosa en el que se puede alcanzar una temperatura máxima de 1000ºC con carga máxima de 30 toneladas de dimensiones 6000mm de diámetro x 2500 mm de altura.

TIPOS DE TRATAMIENTOS TÉRMICOS EN EBROACERO

Realizamos diferentes tratamientos térmicos de los acero según las necesidades mecánicas de cada pieza:

  • Recocidos
  • Normalizados
  • Temples al agua o al aire
  • Revenidos
  • Estabilizados o alivio de tensiones

Cada proceso se selecciona en función del tipo de acero y de las condiciones de servicio finales.

En los tratamientos térmicos temple y revenido, por ejemplo, buscamos mejorar la dureza y resistencia mecánica sin comprometer la tenacidad, manteniendo su capacidad de absorción de impactos. En otros casos, como el normalizado, el objetivo es homogeneizar la estructura cristalina del material tras la fase de fundición, fundamental para eliminar las heterogeneidades de la colada y preparar el acero para procesos posteriores o en el recocido, eliminar tensiones internas generadas durante la solidificación o el mecanizado y que mejora la estabilidad dimensional de la pieza y facilita su ductilidad para operaciones críticas.

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